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No es una leyenda, es una realidad. En 1840 se derribó el desaparecido convento de Nuestra Señora de la Merced.
En su lugar se construyó la Plaza del Progreso y en 1920 se hizo la estación de Metro El progreso. Más tarde a la estación y la plaza se les llamaría Tirso de Molina. (uno de los frailes del convento).

Cuando se construyó la estación sucedieron fenómenos un poco raros. Finalmente encontraron huesos de algunos frailes que habían quedado sepultados tras el derribo.

Detrás de una de las paredes de la estación de Tirso de Molina dejaron los restos de los frailes que vivieron en el convento y a día de hoy todavía siguen ahí.
En su lugar se construyó la Plaza del Progreso y en 1920 se hizo la estación de Metro El progreso. Más tarde a la estación y la plaza se les llamaría Tirso de Molina. (uno de los frailes del convento).
Cuando se construyó la estación sucedieron fenómenos un poco raros. Finalmente encontraron huesos de algunos frailes que habían quedado sepultados tras el derribo.
Detrás de una de las paredes de la estación de Tirso de Molina dejaron los restos de los frailes que vivieron en el convento y a día de hoy todavía siguen ahí.
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1 comentario:
Debería darnos su opinión Iker Jimenez y que consultara a su corresponsal en el más allá el profesor Jiménez del Oso.
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