
Ima 'acerca' el metropolitano bilbaíno a Rusia./ RAFAEL M. MAÑUECO
El metro de Bilbao llega ahora hasta Moscú, impulsado por la artista vizcaína Ima Montoya. El viernes se inauguró en la prestigiosa galería Vinzavod de la capital rusa la exposición 'Pasaje Bilbao-Moscú'. Asistió al evento la crema y nata del exigente mundillo cultural capitalino y una nutrida representación de la Embajada española, con el jefe de la legación, Juan Antonio March Pujol, al frente. La muestra recoge más de una veintena de óleos de Montoya y unos 12 trabajos de la pareja de fotógrafos Natalia y Valeri Cherkashin. Los ejes que vinculan las obras artísticas son los ferrocarriles metropolitanos: los de Bilbao y Moscú. De manera que los rusos que sigan sin conocer la urbe más grande de Euskadi podrán hacerse, al menos, una idea de cómo es su transporte subterráneo.
Montoya, que ha vivido tres años en Moscú y pronto iniciará la mudanza a Budapest, explica que el principal objeto de inspiración artística lo encuentra en los paisajes urbanos. «Son las multitudes, los bares, lo que pasa en la calle y, por supuesto, el metro», precisa la creadora de Erandio, de 45 años.
En medio de toda esa amalgama, Montoya ve «un rostro, unos ojos o un objeto con el que te quedas» y el metro es un auténtico filón. «Palpas mejor la ciudad bajo tierra. Ahí no te atropella un coche como puede pasarte en la superficie y tienes un perro que ha logrado colarse, la abuelita dormida, el borrachín recostado sobre el asiento...»
Tal descripción se refiere más al metro de Moscú, que, a su juicio, «tiene más color y sonido que el de Bilbao». La exposición destaca precisamente el contraste de esos dos metropolitanos, tan distantes el uno del otro. Lo que más llama la atención a un ruso que haya tenido la oportunidad de viajar en el metro bilbaíno es «la elegancia con la que van vestidos los pasajeros», señala Natalia Cherkáshina.
Ella y su marido estuvieron el pasado febrero en Bilbao para hacer las fotos que ahora exhiben. Y es que en Moscú los que se pueden permitir el lujo de llevar un buen atuendo no lo utilizan. En cuanto a la monumentalidad, a juicio de Montoya, el suburbano moscovita es un emblema mundial, «tiene estaciones preciosas, parecen palacios». Sus impresionantes bóvedas quedan muy bien recogidas en los geométricos collages de Valeri y Natalia. Tienen en proyecto fotografiar otros metros del mundo.
Hacer dinero en Rusia
Montoya, mientras tanto, tiene ya puestos los ojos en Hungría. Su vida en los últimos 14 años ha discurrido entre Madrid, Londres, Tokio y Moscú, además de Bilbao. Pero, aunque en Japón no le fue mal, ha sido la capital rusa en donde más aceptación ha tenido su obra y donde más dinero ha ganado. Moscú, no en vano, es una de las ciudades del mundo con más multimillonarios.El estilo de esta inquieta pintora de Erandio recuerda a los rusos el de Mark Shagal. Sus creaciones también las ven próximas a las Kazimir Malévich e incluso creen que guardan similitud con las de Alexánder Deineka. Es todo una mezcla de modernismo, futurismo, surrealismo y expresionismo. Aunque el secreto quizá sea otro. Ser vasco en Moscú es algo muy exótico y eso vende.Hacer dinero en Rusia
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