martes, 22 de diciembre de 2009

Sagrera, con 100 millones de pasaje, doblará a Sants y triplicará a El Prat




• La infraestructura, que no abrirá al menos hasta el 2016, creará otro centro de BCN, afirma Hereu
• Fomento licita la macroestación por 677 millones para que la obra pueda empezar en la primavera


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RAMON COMORERA
BARCELONA
Ha empezado, ahora sí, la verdadera cuenta atrás para la macroestación intermodal de Sagrera-AVE. El proceso será muy largo y con plazos que posiblemente cambiarán, pero tras muchos años de propuestas, dudas y cambios llega al fin la hora de los contratos, del compromiso legal. El Ministerio de Fomento sacó ayer a concurso las obras de la estructura y de los accesos ferroviarios de la instalación, dos proyectos que se licitan por 677 millones de euros. A este dineral se añadirá otro, por cuantificar, para arquitectura interior e instalaciones. Según la licitación, los trabajos durarán cinco años y medio, con lo que la apertura se situaría más allá del 2016. A pleno rendimiento, la estación tendrá 100 millones de pasajeros al año, más del doble de los 45 de su homóloga de Sants y más del triple de los 28 del aeropuerto de El Prat.
Las grandes constructoras españolas y catalanas velan ya las armas para confeccionar sus ofertas y pujar por un contrato que sumado a las obras en marcha de desvío de vías y cambios en los servicios y los puentes situará la inversión total del AVE a lo largo de 3,7 kilómetros entre Bac de Roda y el nudo de la Trinitat en 1.200 millones, según dijo Joan Baltà, director general de la sociedad Barcelona Sagrera Alta Velocidad.
El carácter «verdaderamente histórico» del día lo destacó el alcalde Jordi Hereu, que en la propia sede de este organismo habló de final feliz a «20 años de reivindicaciones» para transformar una gran zona de 164 hectáreas (o manzanas del Eixample) convertidas durante décadas en páramo ferroviario, en tierra yerma que dividía dos distritos.
Ávido de grandes realizaciones que pueda sumar a su haber político y al del bipartito en tiempo de crisis, Hereu aseguró que con la estación «nacerá un nuevo centro de Barcelona», al tiempo que reconoció que llegar hasta aquí y dar un salto en el transporte ferroviario y la conexión con Europa «no ha sido un proceso ni fácil ni obvio». Habló también de que la ciudad y su propio equipo han rechazado posibles recortes en los planes previstos. Se ha presionado para «mantener la integridad» del proyecto pactado en el 2002 con el Estado y la Generalitat y cuya financiación ha resultado seriamente tocada por el crac inmobiliario.

PASAR DE LARGO / Barcelona ha conseguido que en la primavera puedan iniciarse las obras de la macroestación tal y como se proyectó en su día, pero las rebajas de la operación vendrán en los plazos. Cuando en el 2012 los trenes de alta velocidad lleguen desde Sants por el túnel del Eixample previsiblemente acabado, para seguir camino hacia Francia cruzando el centro de Girona por una galería también supuestamente finalizada entonces, la Sagrera estará patas arriba y los convoyes deberán pasar de largo por las vías provisionales que ahora están en construcción. Su integración, al igual que las de Cercanías, en la gran caja de la estación no se producirá hasta el 2013 o el 2014.
Baltà reconoció ayer que la parte más compleja de la obra será vaciar la enorme cubeta de 30 metros de profundidad, 80 de ancho y 600 de largo, construir allí la estructura de cuatro plantas de la estación y hacer pasar por ella las vías del AVE y de Cercanías. En el primer nivel se situará el vestíbulo de la alta velocidad con zona comercial, de acogida y taquillas y el gran patio de conexiones, el corazón intermodal del conjunto, con el acceso principal desde el lado montaña de la Sagrera.
En el segundo estarán los andenes de 400 metros de largo de las 10 vías del AVE, la estación de buses y el vial soterrado para vehículos. En la tercera planta se ubicará el vestíbulo de Cercanías con dos niveles. Uno, con entrada desde el lado mar del parque de Sant Martí y conexión con los andenes del AVE. Otro, y principal, con acceso a los trenes a través de un gran atrio y espacio comercial y de taquillas. En este nivel se situarán asimismo los cuatro aparcamientos previstos con 2.500 plazas. En la cuarta y última planta se colocarán los andenes de 240 metros de las ocho vías de Cercanías.
La conexión con las dos líneas de metro, L-9 y L-4, con parada en Sagrera en los túneles ya excavados en el lado montaña, se efectuará a partir del segundo nivel del vestíbulo de Cercanías. Crear toda esta estructura tiene un presupuesto de salida de 417,6 millones.

ZONA LOGÍSTICA / El segundo proyecto licitado ayer, los accesos ferroviarios de los dos extremos de la estación, costará inicialmente otros 259,4 millones. Con ellos se hará, por una parte, el tramo cubierto de 220 metros junto al puente de Bac de Roda, una petición vecinal para ganar un parque donde primero se preveía una superficie translúcida y, por otra, el área logística del AVE entre el actual Pont del Treball Digne y el Triangle Ferroviari con cinco andenes de 400 metros.

Una enorme losa de 4 metros de grosor impedirá que la estructura ‘flote’

La estructura de la estación de Sagrera se situará ocho metros por debajo de la capa freática, el nivel del agua subterránea. Este hecho y sus enormes dimensiones, 80 metros de ancho y 400 de longitud, la someten a una enorme presión para hacerla flotar empujándola hacia la superficie. Para actuar con la gravedad en sentido inverso y mantener la ubicación prevista en el subsuelo se creará un enorme contrapeso en forma de losa de hormigón de base de nada menos que cuatro metros de grosor. Esta gigantesca plancha mantendrá la estructura anclada en el fondo. Durante tres de los casi seis años de obras será necesario utilizar 44 potentes bombas para extraer continuamente, las 24 horas todos los días, el agua que de otro modo impediría la construcción de los muros y las plantas de hormigón.

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