Mi amigo imaginario (quince años después )Recuerdo que le perdí el rastro hará unos quince años, por culpa de una caída tonta con la bici: Me estampé contra un árbol y, del golpe, mi mejor amigo desapareció de mi cabeza para no volver jamás. Grabé un RIP (sin cruz; los padres de Ricardo eran ateos) en la corteza de aquel árbol y, desde entonces, acudo todos los años, cada 7 de Octubre (fecha del golpe), a dejarle unas flores.
¡Quién me iba a decir que después de tanto tiempo creyéndole muerto aparecería de nuevo, de cuerpo presente y en mi mismo taxi!
Así que, aprovechando el primer semáforo en rojo, me giré hacia él y le dije:
- ¿Ricardo? Te creía muerto...
- ¿Muerto? ¿Y cómo sabe usted mi nombre? - me contestó extrañado.
- ¿No te acuerdas de mí? Soy Daniel, tu mejor amigo imaginario de la infancia. Te instalaste en mi cabeza el 12 de Marzo del 85, ya sabes, el día de tu cumpleaños...
- ¿Y cómo sabe usted también la fecha de mi cum... - pero no acabó su frase. El usuario, ahora pálido, prefirió abrir su puerta y salir del taxi corriendo.
Mientras se alejaba comprendí que, al fin y al cabo, nada había cambiado. Quince años después Ricardo seguía siendo un cobarde.
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