lunes, 2 de noviembre de 2009

Ni libre ni ocupado

Mi amigo imaginario (quince años después )Recuerdo que le perdí el rastro hará unos quince años, por culpa de una caída tonta con la bici: Me estampé contra un árbol y, del golpe, mi mejor amigo desapareció de mi cabeza para no volver jamás. Grabé un RIP (sin cruz; los padres de Ricardo eran ateos) en la corteza de aquel árbol y, desde entonces, acudo todos los años, cada 7 de Octubre (fecha del golpe), a dejarle unas flores.
¡Quién me iba a decir que después de tanto tiempo creyéndole muerto aparecería de nuevo, de cuerpo presente y en mi mismo taxi!
Así que, aprovechando el primer semáforo en rojo, me giré hacia él y le dije:
- ¿Ricardo? Te creía muerto...
- ¿Muerto? ¿Y cómo sabe usted mi nombre? - me contestó extrañado.
- ¿No te acuerdas de mí? Soy Daniel, tu mejor amigo imaginario de la infancia. Te instalaste en mi cabeza el 12 de Marzo del 85, ya sabes, el día de tu cumpleaños...
- ¿Y cómo sabe usted también la fecha de mi cum... - pero no acabó su frase. El usuario, ahora pálido, prefirió abrir su puerta y salir del taxi corriendo.
Mientras se alejaba comprendí que, al fin y al cabo, nada había cambiado. Quince años después Ricardo seguía siendo un cobarde.

No hay comentarios: