domingo, 1 de noviembre de 2009

Beijing: metro versus auto


Por Luis Melián (*)

Beijing, (PL) El aniversario 60 de la fundación de la Nueva China dejó gratos recuerdos de la construcción y logros del país en esos años, pero quizás para la población capitalina la efemérides siempre esté asociada a una obra inaugurada por la ocasión.

  Nada más cotidiano que trasladarse de un lugar a otro y cuando ello se facilita, bien justificada está la alegría, sólo que la línea cuatro del metro de Beijing la aportará eternamente.

La apertura de esa vía constituyó uno de los programas con los que esta urbe saludó el referido aniversario del nacimiento de la República Popular China.

Con el inicio de sus operaciones poco antes del 1 de octubre, Día de la Fiesta Nacional, el gobierno local hizo realidad los planes de continuar ampliando la red del metro, la que también recibió un fuerte impulso de cara a los juegos olímpicos del año último.

En una ciudad de más de 17 millones de habitantes y con más de tres millones de autos en sus calles y avenidas, transitar constituye una preocupación, sobre todo en los horarios picos.

La nueva línea, de 28.2 kilómetros, se extiende de Norte a Sur y beneficia a unas 400 mil viajeros diariamente vinculados a los cuatro distritos con mayor concentración de personas: Haidian, Xicheng, Xuanwu y Fengtai.

Otros destinos cubiertos por esta ampliación son el Parque Yuanmingyuan, la Universidad de Pekín, la Biblioteca Nacional, el Zoológico local, la zona céntrica de Xidán y la Estación de Ferrocarril del Sur.

Consultada por Prensa Latina, una joven que utiliza esta línea para trasladarse a su trabajo justificó su alegría con el nuevo servicio del metro capitalino de esta forma:

"Además de aliviar el tráfico y reducir el tiempo de viaje, tiene otras ventajas como que las transferencias son más rápidas por estar sus estaciones más cerca de las de otras líneas y escucharse el teléfono celular perfectamente".

Este proyecto hace realidad planes del gobierno local con vistas a ampliar esa red como parte de una política dirigida a mejorar también las condiciones medioambientales de la ciudad.

La capital china opera hoy nueve líneas de metro que cubren 228 kilómetros y según las previsiones, para 2015 llegarán a 561 kilómetros con un proyectado tráfico de pasajeros de 10 millones por día.

Recientemente se anunció el inicio de un proyecto de ampliación de una vía construida para la cita estival que esta ciudad acogió el año pasado.

A la línea número ocho se le agregarán tramos en sus extremos Norte y Sur, de 10.7 y 6.8 kilómetros respectivamente, con 12 nuevas estaciones.

De acuerdo con los planes, el primero de esos proyectos debe concluir en junio de 2011 y las pruebas iniciales se realizarán un año después. La construcción del otro comenzará en junio de 2012.

Poco a poco la ampliación del sistema de transporte público de esta urbe se hace realidad para bien de su población, no solo por los beneficios que aporta en cuanto a tiempo y comodidad, sino también por su contribución a una mejor salud medioambiental.

Los defensores de esa política tendrán más elementos para el debate con aquellos que prefieren el uso de vehículos privados, cuyo número continúa creciendo, tanto que su expansión obligó a adoptar medidas como la prohibición de circular un día a la semana.

Se estima que para el próximo año en las vías de Beijing habrá cuatro millones de autos, y a partir de entonces la cifra crecerá 300 mil por año, 100 mil menos que en la actualidad. Para 2015 el total será de cinco millones 500 mil.

Otro dato dice más. El parque vehicular de la capital china aumentó un millón en sólo dos años y medio, mientras ciudades como Tokio incorporaron una cantidad similar a sus calles en 12 años, según se recordó aquí.

Ante esa situación, el transporte público cobra más importancia y el gobierno está consciente de ello. Ese sistema garantizará el 50 por ciento del tráfico de pasajeros en las zonas céntricas para 2015, mientras el 20 por ciento corresponderá a la tradicional bicicleta.

Bienvenida entonces la ampliación del metro como alivio frente a los embotellamientos y las otras molestias ocasionadas por el abundante tráfico de vehículos en esta ciudad, sin olvidar el beneficio para la salud medioambiental.

(*) El autor es corresponsal jefe de Prensa Latina en China.

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