
Fueron siete el total de personas heridas, uno de los más graves fue el conductor del bus, que quedó atrapado en el amasijo de hierros en el que se convirtió la cabina del vehículo.
Espectacular accidente entre un autobús y un tranvía ayer en Badalona. Siete personas resultaron heridas, dos de ellas de carácter grave, al colisionar un vehículo de TMB con un convoy del Trambesòs. El siniestro tuvo lugar a las 18.45 horas en la confluencia de las avenidas Marquès de Montroig y Congrés Eucarístic, entre las paradas de Sant Roc y Gorg. Todos los heridos iban en el bus, de la línea 44, entre ellos –de consideración– su conductor.
Los Mossos d'Esquadra iniciaron ayer las pesquisas para tratar de determinar cómo ocurrió el accidente en el que el autobús acabó impactando de frente contra un lateral del tranvía y terminó empotrado en un muro. De hecho, uno de los heridos más graves fue el conductor del bus, que quedó atrapado en el amasijo de hierros en el que se convirtió la cabina del vehículo.
Los bomberos, que desplazaron rápidamente al lugar de los hechos ocho efectivos –fueron los primeros en acudir dado que su parque se encuentra prácticamente al lado del lugar del siniestro– tuvieron que rescatar al conductor, lo que resultó una tarea de gran dificultad, y asistir al resto de los heridos –otro de carácter grave y cinco leves– antes de que llegaran los equipos de emergencias sanitarias. Por el contrario, todos los viajeros del del tranvía resultaron ilesos.
De los heridos graves, uno –el conductor del autobús– fue trasladado al hospital de Can Ruti, en Badalona, con politraumatismos y el otro –una pasajera de 57 años– al municipal de esta ciudad. Anoche se desconocía cuál era el pronóstico de ambos aunque, en principio, no se temía por sus vidas. El resto de lesionados en el siniestro –un hombre y cuatro mujeres– fueron evacuados al hospital municipal de Badalona (tres) y al del Esperit Sant de Santa Coloma (uno). Otro fue atendido en el lugar del accidente.
TMB no pudo dar una versión de lo ocurrido porque estaba a la espera de conocer el testimonio de su conductor. Sí que lo hizo Tram, recogiendo las explicaciones del chófer del tranvía, al que se le hizo la prueba de alcoholemia, que dio negativa. Según este, el convoy –era de la línea T6 e iba en sentido Gorg– tenía vía libre para pasar el cruce. En consecuencia, el autobús lo habría hecho en rojo. Nada más ver que el vehículo de TMB estaba sobre la vía, el conductor del tranvía activó el freno de urgencia. Pero, siempre según la versión ofrecida por Tram, esta acción resultó insuficiente para detener el tranvía a tiempo con lo que finalmente colisionó con el lateral, en su parte trasera, del bus. "Por muy poco no se evita el accidente", añadieron las citadas fuentes.
El choque de los dos vehículos desequilibró al autobús, que prosiguió su marcha fuera de control sobre la acera y fue a estamparse contra un muro. Esta última colisión fue la que hizo más daño en el vehículo de TMB y en sus ocupantes. Prueba de ello es el estado en que quedó el frontal y el hecho que uno de los heridos de gravedad fuese el chófer, cuya cabina quedó destrozada.
El accidente obligó a cortar la circulación durante una hora en tres estaciones del Trambesòs, las últimas de las líneas T5 y T6, entre Sant Joan Baptista y Gorg. El convoy fue retirado a las cocheras y a partir de las ocho de la tarde se normalizó el servicio en las dos líneas. En cambio, el bus continuó sobre la acera dos horas más hasta que fue remolcado.

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