Barcelona.(EFE).- La negociación del convenio colectivo entre el comité de empresa y la dirección de TMB está prácticamente paralizada desde el verano, sin que se hayan producido avances, a pesar de que este conflicto laboral provocó entre el pasado 2007 y principios de este año 18 días de huelga total o parcial.
Fuentes de CGT, CCOO y de TMB han reconocido a Efe que las conversaciones no avanzan desde que se alcanzó el acuerdo que permite a los conductores de autobús computar 25 minutos de descanso por día trabajado en septiembre pasado.
Desde entonces, la tensión ha vuelto a la mesa de la negociación y el convenio colectivo para el próximo año no avanza por la falta de acuerdo en la incorporación a la plantilla de unas 90 personas que realizaron sustituciones en verano y que, tradicionalmente, entraban en TMB en los meses siguientes.
Las discrepancias sobre la entrada de estas personas en plantilla han protagonizado una gran parte de las reuniones de negociación de convenio y no sólo por parte de los sindicatos CGT y Actub, mayoritarios en el comité, sino también por CCOO y el resto de representantes sindicales, UGT y SIT.
Un portavoz de TMB ha puntualizado en este sentido que la mayor parte de este grupo de 90 personas ya ha entrado a formar parte de la empresa y que quedaría un pequeño grupo que se incorporará en las próximas semanas o meses.
Esta fuente ha reconocido que este hecho ha condicionado las conversaciones, que continúan abiertas pese a todo y que, desde que se dio por finalizada la huelga de autobuses en abril pasado, han avanzado lentamente y a trompicones.
Casi un año después del inicio de la primera protesta -21 de noviembre del pasado año- en los autobuses de Barcelona, la principal reivindicación de tener una media de dos días de descanso semanal se consiguió en un acuerdo el pasado septiembre, con la aplicación de los 25 minutos de descanso por día trabajado.
Los conductores pueden acumular estos 25 minutos y disfrutarlos en una jornada completa, una opción que ha aceptado el 40% de la plantilla, o bien recibir su valor en dinero, por la que se ha decantado el restante 60%.
Aparte de este acuerdo, avalado por la asamblea de trabajadores, la mesa de negociación ha dado para poco más y las discrepancias con la empresa y las guerras 'intestinas' entre los sindicatos continúan.
El malestar sindical se ha acentuado tras las elecciones parciales que se realizaron en junio y que capitalizaron CGT y Actub, que ganaron dos nuevos representantes, en contra de la opinión de UGT y SIT.
De hecho, las discrepancias entre sindicatos no son nuevas sino que se remontan ya a la huelga, que no apoyaron CCOO, UGT y SIT. Éste último sindicato tuvo una escisión de un delegado que dio su voto a CGT y a Actub para tirar adelante los paros, una situación que no ha variado a pesar del consenso para conseguir que entren en plantilla todos los sustitutos del verano.
Si la paralización que se produce desde hace semanas en la mesa negociadora continúa, empresa y representantes de los trabajadores deberán afrontar el primer aniversario del conflicto sin un convenio pactado que de perspectivas de superar una de las etapas más difíciles en las relaciones laborales de TMB.
Tampoco ayuda a la 'calmà laboral el hecho de que todavía están pendientes de sentencia y de juicio por los tribunales laborales dos expedientes por faltas muy graves cometidas durante las jornadas de huelga y que otros 19 hayan sido confirmados por los jueces, con la consiguiente suspensión y sueldo de entre 16 días y dos meses, según los casos.
Está pendiente, además, otro juicio penal por incidentes registrados durante las 18 jornadas de protesta mientras otros dos trabajadores ya han sido condenados, según datos facilitados por TMB.
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