miércoles, 22 de octubre de 2008

La Generalitat pagará en 32 años 26 estaciones de la L-9

El Govern concede las paradas a las propias constructoras por 1.708 millones

Reinvertirá en el proyecto los 773 millones que ingresará por la obra ya hecha
Si desea ver el gráfico en PDF haga click en la imagen.
Si desea ver el gráfico en PDF haga click en la imagen.
RAMON COMORERA
BARCELONA
El capital privado será el balón de oxígeno que paliará la asfixia financiera que supone para las apuradas arcas de la Generalitat la construcción de la mastodóntica y muy cara L-9 del metro. El Govern anunció ayer que, además de la construcción, ha adjudicado por un total de 1.708 millones la gestión y el mantenimiento de las 26 estaciones de los tramos norte y sur de la línea, el de Santa Coloma y Badalona a Sagrera Meridiana y el de L'Hospitalet al aeropuerto de El Prat. La concesión se hace por 32 años y 8 meses a dos grandes grupos de constructoras, casi las mismas que ya están ejecutando ahora los trabajos, liderados por Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) y por Dragados.
Esta fórmula de concesión de obra pública, o peaje en la sombra, es una novedad en el metro pero ha sido usada ya en grandes ejes viarios como el Transversal de Girona a Lleida o el Vic-Ripoll. Al pasar parte del coste a inversores privados, a cambio de más rentabilidad que la de otros tipos de deuda, la Conselleria de Política Territorial reduce la presión de la L-9 en sus cuentas, aunque a largo plazo este endeudamiento encubierto suponga pagar más.

UN COSTE TRIPLICADO
Obres Públiques ingresa, además, 773 millones por las obras en marcha ya ejecutadas y pagadas que los adjudicatarios deberán revertir ahora a la Generalitat. Este dinero facilitará también la financiación de un proyecto de 47,8 kilómetros de suburbano con 52 estaciones cuyo coste global casi se ha triplicado desde sus orígenes en el 2001, pasando de 2.464 millones a 6.829 en las últimas previsiones.
Esta cesión a 32 años no incluye la explotación de los locales comerciales, la publicidad o las telecomunicaciones que puedan existir en las nuevas estaciones, una cuestión que el gestor de infraestructuras ferroviarias de la Generalitat Ifercat, titular de toda la línea y quien formalmente realiza la operación, todavía está estudiando. En la red actual del metro quien controla esta explotación es Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), operador al que también se ha adjudicado el transporte de viajeros de la L-9.
El grupo que lidera FCC, y en el que se integran las constructoras OHL y Copisa, se ha adjudicado las 13 estaciones de los 17 kilómetros del tramo sur por 1.041 millones. Son las que van de la parada de la terminal entre pistas de El Prat a la de Amadeu Torner, justo antes de la bifurcación del ramal a la Zona Franca en L'Hospitalet.
La unión de empresas que encabeza Dragados, y donde figuran Acciona, Comsa y Acsa Sorigué, gestionará las 13 estaciones de los 11,8 kilómetros de los dos ramales del norte por 677 millones. Se trata de los recorridos situados entre Can Zam en Santa Coloma (el primero que entrará en servicio a final del 2009), y Gorg, en Badalona, y la macroparada intermodal de Sagrera Meridiana. Del conjunto de constructoras que trabajan en la línea solo faltan en estos bloques Ferrovial y Sacyr, que se han retirado de una operación que implica capacidad de endeudamiento a largo plazo.

No hay comentarios: