En 2007 se llegaba a pagar 200.000 euros y ahora apenas se ofrecen 150.000
La crisis económica sigue acechando a los taxistas de Vigo. Por si fuera poco el descenso de un 35 por ciento en la demanda de usuarios en relación al año pasado, los autopatronos no encuentran ahora salida a la hora de deshacerse de sus vehículos. Según los chóferes consultados, el precio que se llega a pagar por un licencia ha caído más de un 20% desde hace sólo un año, pasando así de 200.000 euros a 150.000. Y, aún con este bajón, las concesiones no logran encontrar propietario.
"Ahora coincide que mucha gente está a punto de jubilarse y no encuentran comprador", comenta un autopatrono vigués, quien asegura que más de una veintena de vehículos del sector tienen el cartel de "se vende". "La crisis nos llega en el mejor momento", ironiza un chófer a punto de retirarse.
El recorte en la concesión de préstamos bancarios es uno de los principales handicaps para hacerse con un taxi. "Gente de mediana edad sin estudios ve en esta profesión una salida laboral, como fue mi caso, pero las cajas no dan créditos y pese a que se paga menos por las licencias, no consiguen juntar todo el dinero necesario", explica un chófer veterano. Hace sólo dos años, prosigue, "se esperaba a que el permiso se pusiera a la venta para comprarlo; había más demanda que oferta".
Conductores que pusieron a la venta sus taxis de un modo "extraoficial" el año pasado con motivo de su jubilación todavía no han logrado deshacerse de ellos. Cuando lo habitual es que se realicen 50 transferencias de licencias al año de las 553 que existen actualmente, en 2008 "no se ha alcanzado este número", dicen desde el sector.
¿Prejubilación? No, gracias
En el mundo laboral de los taxistas no conocen la palabra prejubilación. Única y exclusivamente los chóferes traspasan el vehículo y su permiso cuando se retiran. "Tienes que trabajar hasta los 65 porque de lo contrario no desquitas los millones de pesetas que pagaste por la licencia". Otro chófer va más allá y asegura que "el dinero que hacemos hoy no compensa el importe de la concesión".
Ante esta complicada situación, los que ya se acercan a los 65 años se las ingenian para planear su futuro más próximo. El primer paso, poner a la "venta" la licencia del taxi. Pero, como las esperanzas no son demasiadas en estos momentos de incertidumbre económica, hay que pensar en otras alternativas. La mayoría de los autopatronos optan por alargar su vida laboral hasta bien pasada la edad de jubilación. Por si llegan tiempos mejores y poder así obtener una mayor suma de dinero por la licencia. Otros, en cambio, piensan en medidas más inmediatas. La más común es contratar a un trabajador para que se haga cargo del coche y así poder seguir ingresando dinero sin ejercer.
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