Éxito del paro de ocho horas en el taxi metropolitano
El 95% de la flota secundó la protesta, que dejó casi sin servicio al aeropuerto
- Un taxista durante la marcha lenta de ayer hasta el aeropuerto. Foto: RICARD CUGAT
Durante ocho horas, los taxis metropolitanos no encendieron las luces verdes de libre. El paro parcial convocado por tres organizaciones del sector --Federació d'Associacions de Taxistes Independents (FATI), Sindicat del Taxi de Catalunya (Stac) y Gremio Unión de Taxistas (GUT)-- para protestar por el aumento del precio del gasóleo fue seguido por cerca del 95% de la flota, según los organizadores. La protesta, que se prolongó entre las 6.00 y las 14.00 horas, tuvo un escaso seguimiento en el resto de Catalunya.
No solo los sindicatos reconocieron los buenos resultados del paro, que se saldó sin incidentes remarcables. El presidente del Instituto Metropolitano del Taxi (Imet) y edil de Movilidad de Barcelona, Francesc Narváez, calificó de "éxito visible" la huelga, que vació de taxis la ciudad. El gerente del Imet, Miguel Ángel Martín, lo corroboró y aseguró que "prácticamente han parado todos los taxistas autónomos y solo han salido a trabajar los asalariados".
La falta de taxis fue más notoria y más perjudicial para los usuarios en el aeropuerto de El Prat, que tuvo la parrilla vacía toda la protesta. La presencia de un piquete disuadió de recoger pasaje a los pocos taxis que se acercaron a las terminales, aunque alguno se arriesgó a hacerlo fuera de las paradas pese a que está prohibido. Tampoco hubo taxis en la parada de la estación de Sants.
AVERÍA EN RENFE El paro coincidió con una avería de la línea C-2 de Cercanías de Renfe que afectó de rebote a la C-10 (la que conecta con el aeropuerto) que estuvo inoperativa durante una hora. La falta de trenes y taxis obligó a los viajeros que aterrizaban en El Prat a utilizar de forma masiva el Aerobús. Pese a que se había reforzado la flota de buses, el exceso de demanda provocó que los autobuses fueran llenos a rebosar y que se registraran colas de 300 personas en las paradas.
El paro parcial concluyó con una marcha lenta de taxis a mediodía en la que participaron unos 150 profesionales y que discurrió por la Ronda Litoral y la autovía de Castelldefels (C-31) hasta el aeropuerto de El Prat. La protesta provocó colas de nueve kilómetros en ambos viales.
La flota metropolitana mantuvo la huelga pese a haber alcanzado un acuerdo con el Imet y con la Generalitat para que el aumento del precio del carburante se refleje en la revisión de las tarifas que se efectuará a final de año. La Administración se ha comprometido a estudiar fórmulas para que el incremento no recaiga únicamente en los usuarios.
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