Muchos taxistas apoyan eliminar el turno obligatorio de noche

- Carrera en solitario Un taxi del servicio de noche, en el paseo de Gràcia de Barcelona, el pasado viernes. Foto: ARNAU BACH
El transporte nocturno de la ciudad está experimentando un cambio drástico. Las escenas de pasajeros peleándose por un taxi, y las largas colas de noctámbulos en la plaza de Catalunya y el Port Olímpic a la caza de una luz verde han pasado a la historia.
La conjunción de las medidas para paliar el déficit de transporte (metro nocturno los sábados, suplemento de dos euros y aumento de buses nocturnos) y la disminución del ocio, más austero los últimos meses, han invertido las esperas. Ahora son los taxistas los que aguardan en doble y triple fila en la plaza de Catalunya, incluso los viernes y algunas horas de los sábados, y hacen cola en forma de U entre las dos torres del Port Olímpic.
El incentivo del suplemento
El suplemento del taxi nocturno los fines de semana ha incentivado a muchos taxistas a trabajar de noche para aumentar sus ingresos, lo que ha multiplicado la flota disponible. Muchos propietarios de licencias, para sacar mayor rendimiento a los costes del vehículo, también han decidido emplear a conductores en los horarios nocturnos. La combinación de estos factores ha compensado a los viajeros, que ya no deben esperar largas horas para volver a casa, pero inquieta al colectivo de taxistas.
El sindicato Stac ha propuesto al Imet (Instituto Metropolitano del Taxi) eliminar la obligación de trabajar la noche en los primeros seis meses después de la compra de la licencia. La mayoría de los trabajadores del volante apoyan la iniciativa, vigente desde el 2001 en plena época de escasez de transporte público.
"Ya no hay necesidad de mantener esta medida. Es injusta porque la noche es un turno desagradecido, que te corta tu vida personal y, además, tienes que aguantar a borrachos y a clientes impertinentes. Sobran taxis, debería ser algo voluntario", dice José Ramón Olavarrieta, obligado a trabajar seis meses de noche porque adquirió la licencia de su padre, ahora retirado.
Los conductores que han comprado licencias recientemente deben trabajar el turno de noche, pero no pueden extender su jornada más allá de las seis de la mañana, una limitación que no se aplica al resto de taxistas, que planifican el horario a su antojo. "No hace falta esta obligación porque en la noche se gana mucho más dinero en menos horas. Yo trabajo este horario voluntariamente porque hay menos tráfico y adquieres más experiencia. Mucha gente del día también aprovecha algunas horas de la noche para facturar más", afirma Manuel Cobo.
30% menos de facturación
El Stac asegura que la facturación ha bajado un 30% de promedio, un dato compartido por algunos conductores. "Llevo apenas cinco meses trabajando el taxi y ya he notado el bajón en el número de carreras", asegura Javier Moreno, que ansía dejar en breve el turno de noche obligatorio. Pero no todos los conductores están de acuerdo y algunos aseguran que los ingresos no se han visto afectados. "Gracias al suplemento, facturamos más o menos lo mismo. Lo que sucede es que la ganancia es menor por el precio de los combustibles. Ahora tengo que trabajar nueve horas para obtener el beneficio que antes tenía con ocho", opina Olavarrieta.
Para colmo de males, algunos conductores aseguran que han surgido líneas piratas de coches particulares que ofrecen en las salidas de las discotecas trayectos más baratos que los estipulados para los taxis. "Son extranjeros y trabajan por el Port Olímpic como se hace en muchos países de Suramérica. Buscan entre los que salen por las discotecas", afirma Antonio Lucena, otro trabajador nocturno.
Los taxistas sin horario estipulado también se solidarizan con los nuevos y desean que el fin de las obligaciones nocturnas de los novatos se traduzca en menos luces verdes en la calle.
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