Una cadena de fallos atrapa bajo tierra a 1.500 pasajeros de Renfe
- • Cuatro trenes estuvieron parados entre 10 y 50 minutos en el túnel que va de Arc deTriomf a Sants
- • Más de 9.000 usuarios de las cuatro líneas afectadas sufrieron retrasos de hasta 80 minutos
- Aglomeración de pasajeros, ayer por la mañana, en los andenes de la estación de Plaça de Catalunya. Foto: ARNAU BACH
BARCELONA
Falló dos veces la catenaria en el concurrido túnel ferroviario entre Arc de Triomf, Plaça de Catalunya y Sants. Falló uno de los modernísimos trenes Civia en sus intentos de volver a ponerse en marcha tras recobrar la corriente. Y falló, como casi siempre, la información. La cadena de errores que ayer asoló la red de Cercanías en el peor lugar, en la oscuridad angustiosa de los túneles bajo Barcelona, atrapó a casi 1.500 pasajeros de cuatro trenes entre 10 y 50 minutos y afectó después, con retrasos de hasta 80 minutos, a unos 9.350 pasajeros de las líneas 1, 3, 4 y 7 de Cercanías.
La mañana negra acabó con una mujer evacuada en ambulancia por un ataque de ansiedad, otro pasajero atendido en la estación de Plaça de Catalunya con un pequeño corte en la mano y Renfe y Adif discutiendo sobre quién era el responsable del desbarajuste. Mientras Renfe, por boca del director de Cercanías, Miguel Ángel Remacha, entonó el mea culpa por los fallos de información y de los problemas informáticos del tren más afectado, el representante de Adif llegó a decir que el sistema eléctrico había funcionado "correctamente" al protegerse ante una posible sobrecarga.
CAUSAS DESCONOCIDAS
Pero César Fanjul, gerente de mantenimiento de infraestructura de Barcelona de Adif, no supo aclarar por qué el suministro eléctrico se interrumpió en dos ocasiones durante tres minutos, a las 9.46 y a las 10.15 horas. "Es como cuando en casa salta el automá-
tico por una sobredemanda de los electrodomésticos", aclaró.
Pero en este caso no dejaron de funcionar una lavadora o un secador de pelo, sino trenes repletos de pasajeros que recorrían en aquellos momentos los trayectos entre las dos subestaciones eléctricas afectadas, en Arc de Triomf y La Torrassa. Es, con diferencia, el tramo en toda la red de Cercanías con el tráfico más intenso, con 521 trenes diarios y, en el momento de las averías, una media de un convoy circulando cada tres minutos por sentido.
El primer apagón paralizó durante ocho minutos un tren de la línea C-1 en Arc de Triomf y otro de la C-3 en Sants. Cuando estos volvieron a ponerse en marcha, ya se acumulaban los primeros retrasos. Media hora más tarde, un segundo apagón dejó tirado justo antes de Sants a otro tren de la C-1, que tardó 18 minutos en rearmarse, y a un Civia que iba de Maçanet a L'Hospitalet (C-1). Fue este convoy el peor parado, con 44 minutos inactivo en el túnel entre Arc de Triomf y Plaça de Catalunya, a ratos sin luz y aire acondicionado y la megafonía sin funcionar. Un pasajero se lesionó levemente al romper una ventana de emergencia.
La maquinista --la única persona de Renfe a bordo del convoy de siete vagones con 400 pasajeros-- no logró rearmar el muy informatizado ferrocarril. Y cuando tras 25 minutos iba a circular con un sistema de emergencia, los pasajeros, asustados por el ataque de ansiedad de una mujer, activaron hasta tres veces la alarma, que volvió a bloquear el tren. A los 50 minutos, logró llegar a Plaça de Catalunya, pero ya se había formado un atasco impresionante sobre raíles. Hasta la tarde no se logró recuperar la frecuencia de paso, aunque con los trenes circulando fuera del horario habitual.
el periódico
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