El animal, que murió producto del accidente, había escapado de un matadero.
El conductor del taxi de placas VEF 201 transitaba por la avenida Ciudad de Cali con calle 13, en sentido norte-sur, cuando vio que dos animales grandes daban brincos en plena vía.En medio de la oscuridad -eran las 7:30 de la noche del lunes- el taxista apenas tuvo tiempo de tratar de esquivar lo que parecían ser unos toros, pero terminó arrollando a uno de ellos.
Al descender del vehículo, que resultó abollado en la parte izquierda del capó, se encontró con un animal agonizante que, en principio, no logró identificar.
"Salió brincando de un lado para otro y después se nos vino encima. Lo estrellé y lo maté", relató el taxista al equipo periodístico de Arriba Bogotá de Citytv, quien en repetidas ocasiones agradeció a Dios, porque resultó ileso tras el incidente. Instantes después, llegaron las autoridades de Tránsito y los empleados del Matadero San Martín, ubicado a pocas cuadras del lugar del insólito accidente.
Estos últimos aseguraron que la 'víctima' del hecho era un búfalo, que media hora antes había escapado del lugar, en compañía de otro ejemplar de su especie, tras un evidente descuido del personal de vigilancia.
En seguida, evaluaron las condiciones del semoviente y 30 minutos después determinaron que la mejor alternativa era sacrificarlo en plena calle y regresar los restos al matadero.
Efectivamente, en medio de las miradas extrañadas de transeúntes y ocupantes de algunos vehículos que a esa hora recorrían la avenida Ciudad de Cali, terminó la agonía del animal.
Sin embargo, el problema para las autoridades no había terminado allí:la segunda parte de la misión consistía en establecer el paradero del otro búfalo que, según el relato del taxista, era, incluso, mucho más grande que el ejemplar arrollado.
Personal de la Policía Metropolitana de Bogotá, del matadero y algunos ayudantes voluntarios se sumaron a la búsqueda del búfalo desaparecido.
Surgieron rumores, según los cuales, el animal había sido visto cerca de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy.
Sin embargo, media hora después, el semoviente fue hallado en un potrero aledaño al matadero.
Respecto del taxi afectado, Julián Vargas, abogado de una empresa aseguradora, dijo que dentro del Código Civil se contempla que los dueños del animal deben responder por los daños que este haya causado.

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