Los choferes se quejaron por el tiempo y el dinero perdido, porque sólo hay dos talleres habilitados. Dicen que el aumento no va a sus salarios.
PACIENCIA. Cientos de choferes hicieron cola en los talleres para reprogramar los relojes de los taxis y remises.
Viajar en taxi y en remís es, desde ayer, más caro, al menos para los departamentos que componen el Gran Mendoza. Esto se debe al incremento de casi 30% que se estableció por decreto entre las tarifas de la bajada de bandera y la ficha por metros recorridos. De esta manera, la bajada de bandera en los taxis pasa de costar $3,30 a $4,50, mientras que para los remises los costos van de $3,50 a $4,70.
A estos números hay que sumarles el valor de la ficha cada 90 metros recorridos, cuyo monto aumentó 5 centavos, quedando el precio en 25 centavos para los taxis y 27 para los remises. Por su parte, el titular de la Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza (Aprotam), Fernando Sáez, habló del impacto en la gente tras conocerse las nuevas tarifas y señaló que "siempre cuando se expresa un aumento, hay una baja. La gente deja de consumir taxis". Pero debe entenderse, explicó, que "este aumento va directo al salario de los choferes, ya que está relacionado con las fichas. Así, el básico pasa de 2.000 a 2.500 pesos".
QUEJAS DE LOS CHOFERES. No obstante, el proceso de cambiar los relojes de los vehículos para adaptarlos a los nuevos montos no será fácil, ya que son más de 1.500 los taxis que deben realizar la modificación y unos 700 los remises que también deben hacer lo propio. Dicha actualización llevará una semana, ya que son sólo dos las empresas en el Gran Mendoza que se encargan de realizarla. Los talleres están ubicados en España y Mosconi de Ciudad y en Boulogne Sur Mer y Derqui de Godoy Cruz.
Tanto Aprotam como los mismos choferes manifestaron su fastidio por la extensa espera para completar el trámite de modificar los relojes. Criticaron al Gobierno por no acceder al viejo pedido de habilitar más talleres y descargaron su enojo por el costo que deben afrontar. Los choferes deben erogar $20 para comprar un código que les exige la Dirección de Transporte, más $70, que es lo que les cobra el dueño del taller. Soportando el calor, cientos de taxistas y remiseros ofrecían una imagen extraña, por su conocida rivalidad. Pero, entre ellos se hacían chanzas, porque "nos pasan situaciones parecidas".
"Este aumento no va a parar a nuestros bolsillos, sino al de los dueños. Acá los que ganan son los propietarios, los dos dueños de los talleres y el Gobierno, a nosotros no nos aumentan nada", decían el remisero Daniel, su colega Alfredo y los a taxistas Marcelo, Adrián y Alejandro.
A estos números hay que sumarles el valor de la ficha cada 90 metros recorridos, cuyo monto aumentó 5 centavos, quedando el precio en 25 centavos para los taxis y 27 para los remises. Por su parte, el titular de la Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza (Aprotam), Fernando Sáez, habló del impacto en la gente tras conocerse las nuevas tarifas y señaló que "siempre cuando se expresa un aumento, hay una baja. La gente deja de consumir taxis". Pero debe entenderse, explicó, que "este aumento va directo al salario de los choferes, ya que está relacionado con las fichas. Así, el básico pasa de 2.000 a 2.500 pesos".
QUEJAS DE LOS CHOFERES. No obstante, el proceso de cambiar los relojes de los vehículos para adaptarlos a los nuevos montos no será fácil, ya que son más de 1.500 los taxis que deben realizar la modificación y unos 700 los remises que también deben hacer lo propio. Dicha actualización llevará una semana, ya que son sólo dos las empresas en el Gran Mendoza que se encargan de realizarla. Los talleres están ubicados en España y Mosconi de Ciudad y en Boulogne Sur Mer y Derqui de Godoy Cruz.
Tanto Aprotam como los mismos choferes manifestaron su fastidio por la extensa espera para completar el trámite de modificar los relojes. Criticaron al Gobierno por no acceder al viejo pedido de habilitar más talleres y descargaron su enojo por el costo que deben afrontar. Los choferes deben erogar $20 para comprar un código que les exige la Dirección de Transporte, más $70, que es lo que les cobra el dueño del taller. Soportando el calor, cientos de taxistas y remiseros ofrecían una imagen extraña, por su conocida rivalidad. Pero, entre ellos se hacían chanzas, porque "nos pasan situaciones parecidas".
"Este aumento no va a parar a nuestros bolsillos, sino al de los dueños. Acá los que ganan son los propietarios, los dos dueños de los talleres y el Gobierno, a nosotros no nos aumentan nada", decían el remisero Daniel, su colega Alfredo y los a taxistas Marcelo, Adrián y Alejandro.

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