Es un anciano, sí, pero desde luego no desvalido. Y con muy malas pulgas, a juzgar por las imágenes. La cámara de un autobús de Suzhou, en la provincia china de Jiangsu, grabó cómo un anciano golpea repetidamente a una joven que está sentada para que le ceda su asiento.
La chica está ocupada, revisando sus notas para un examen, cuando se da cuenta de que el hombre se pone a su lado y le empieza a empujar e increpar. Ella no se levanta y llega un momento en que el anciano la pega violentamente.
Minutos después, ella intenta hacerle una foto con su móvil y entonces él pierde definitivamente los papeles y la pega aún más fuerte, incluso patadas, hasta que otros viajeros del autobús logran detenerle.
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