martes, 5 de enero de 2010

TMB cierra en Sant Pau otro acceso de la L-5 por obras




• El corte de la boca de Dos de Maig se suma al de Villarroel en la parada del Clínic
• La restricción del metro junto a los dos hospitales durará de dos a tres semanas


Acceso de la calle del Dos de Maig a la estación de metro de Sant Pau/Dos de Maig cerrado por obras, ayer. Foto: GUILLERMO MOLINER
Acceso de la calle del Dos de Maig a la estación de metro de Sant Pau/Dos de Maig cerrado por obras, ayer. Foto: GUILLERMO MOLINER
BARCELONA
Los accesos en metro a los dos principales hospitales del centro de Barcelona sufrirán varias semanas de restricciones, hasta la segunda mitad de enero, por las obras de modernización de las estaciones de la línea L-5 situadas en la zona. El pasado 28 de diciembre se cerró la entrada de la calle de Villarroel a la parada de Hospital Clínic. Ayer, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) clausuró el acceso desde la calle del Dos de Maig a la estación de Sant Pau/Dos de Maig, la nueva denominación de la antigua Hospital de Sant Pau.
Los trabajos de reforma en ambas paradas empezaron a principios de noviembre junto con los que se realizan en la de Sant Andreu, en la L-1. Se trata de tres estaciones con unas instalaciones envejecidas y muy utilizadas, 108.000 viajeros en día laborable en conjunto, en las que en total se invertirán 6,2 millones de euros. Las obras durarán 10 meses y no afectarán al tráfico de trenes aunque sí será necesario cerrar temporalmente, como ocurre ahora, alguna de las entradas, según ha informado TMB.
Durante las aproximadamente tres semanas que la operadora estima que durará el cierre del acceso del Dos de Maig, los viajeros podrán seguir utilizando la entrada de la calle de Cartagena. En esta estación de Sant Pau/Dos de Maig, que registra un movimiento de 30.000 pasajeros diarios, se invertirán dos millones. En la de Hospital Clínic, con 55.000 personas al día y un cierre del acceso estimado en dos semanas, el gasto será de 2,1 millones.
En ambos casos se cambiarán los vestíbulos para aprovechar mejor el espacio, se sustituirán los pavimentos, los falsos techos y el recubrimiento de las paredes, se mejorará la iluminación, la señalización y el mobiliario y se instalarán nuevas barreras de control. En los materiales metálicos de las paredes, los techos y los andenes se utilizará, además del gris y el azul (propio de la L-5), el color rojo como elemento distintivo de dos estaciones situadas cerca de grandes hospitales.

REFORMA INTEGRAL / Dentro de unas semanas, TMB empezará también la rehabilitación integral de la parada de Santa Coloma de la L-1 que tiene 34.000 usuarios y donde se invertirán dos millones más. En los próximos meses está previsto que las reformas comiencen en la parada de Glòries de la misma línea roja, que registra 30.000 usuarios y donde se gastará una cantidad que rondará igualmente los dos millones, según la operadora.
La Conselleria d’Obres Públiques acabó por su parte la semana pasada las obras de adaptación a personas con movilidad reducida de las estaciones de Les Corts y Tarragona de la L-3. Con la instalación de seis ascensores en estas paradas son ya 96 las
estaciones adaptadas de las 128 existentes en toda la red metropolitana del suburbano, el 75% del total.

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