Gessamí Forner
Bilbao. Un joven de 18 años cortó la circulación de Metro Bilbao a primera hora de la mañana de ayer. Regresaba de fiesta tras una larga noche con sus amigos, que culminó en una discoteca cercana a la parada de Bolueta, cuando decidió echar a correr por dentro del túnel de la estación de Deusto en sentido San Mamés. ¿El motivo? Aparentemente, ninguno. Huyó de sus propios amigos y del vigilante de seguridad, que acudió donde estaba la cuadrilla para interesarse por el estado del chaval. La Ertzaintza le detuvo minutos después y Metro Bilbao ya ha anunciado que emprenderás las acciones legales correspondientes por invasión de las vías ferroviarias, lo que acarrea una multa de hasta 6.000 euros.
A todo ello, podría sumarse una acusación de resistencia a la autoridad, ya que cuando los agentes de la Ertzaintza le arrestaron, el joven opuso resistencia, confirmó el Departamento de Interior.
Mientras tanto, los usuarios del metro tuvieron que esperar alrededor media hora en sentido Etxebarri hasta que se restableció la circulación, hacia las 7.30 horas.
Según el relato de Metro Bilbao, "la cuadrilla se apeó en Deusto y el personal del metro observó que los propios amigos del joven trataban de tranquilizar a uno de sus amigos, que estaba visiblemente alterado. También le tumbaron en uno de los asientes del andén. Un vigilante de seguridad se acercó para interesarse por la situación y fue entonces cuando el joven se incorporó repentinamente, se zafó de sus compañeros y, tras huir a la carrera por el andén, saltó a la vía internándose en el túnel hacia San Mamés".
Su actitud, que las fuentes citadas tacharon de "irresponsable" por poner en peligro su propia seguridad y la del resto de usuarios, motivó una medida inaudita en la historia del metro: detener la circulación de los trenes, encender todas las luces del túnel para emprender la búsqueda de un usuario que se adentra en las instalaciones ferroviarias y emprender las acciones legales oportunas.
Dormido Y ahí no termina la historia del chaval, porque el vigilante que le persiguió no logró alcanzarle. Tras perderle de vista, activó el protocolo de emergencia mientras el joven seguía caminando dentro del túnel hasta llegar casi a San Mamés. El puesto de control decidió entonces poner en circulación un tren en cada sentido con agentes de la Ertzaintza y empleados de la compañía a bordo. A velocidad muy lenta, rastrearon la zona hasta que encontraron al arrestado "tumbado en la vaguada que separa una vía de otra, aparentemente dormido".
Los agentes descendieron del convoy y procedieron a detener al chaval, que opuso resistencia. El arrestado fue puesto a disposición judicial. Metro Bilbao, por su parte, anunció que ejercerá contra él cuantas acciones legales considere pertinentes, y recordó que el mero hecho de invadir la vía acarrea una multa de 6.000 euros.
Desde Metro Bilbao quisieron agradecer la "actitud cívica de la inmensa mayoría de la clientela, jóvenes incluidos" y "la profesionalidad demostrada, una vez más, del personal del metro y de los er-tzainas" que actuaron en el suceso.
A todo ello, podría sumarse una acusación de resistencia a la autoridad, ya que cuando los agentes de la Ertzaintza le arrestaron, el joven opuso resistencia, confirmó el Departamento de Interior.
Mientras tanto, los usuarios del metro tuvieron que esperar alrededor media hora en sentido Etxebarri hasta que se restableció la circulación, hacia las 7.30 horas.
Según el relato de Metro Bilbao, "la cuadrilla se apeó en Deusto y el personal del metro observó que los propios amigos del joven trataban de tranquilizar a uno de sus amigos, que estaba visiblemente alterado. También le tumbaron en uno de los asientes del andén. Un vigilante de seguridad se acercó para interesarse por la situación y fue entonces cuando el joven se incorporó repentinamente, se zafó de sus compañeros y, tras huir a la carrera por el andén, saltó a la vía internándose en el túnel hacia San Mamés".
Su actitud, que las fuentes citadas tacharon de "irresponsable" por poner en peligro su propia seguridad y la del resto de usuarios, motivó una medida inaudita en la historia del metro: detener la circulación de los trenes, encender todas las luces del túnel para emprender la búsqueda de un usuario que se adentra en las instalaciones ferroviarias y emprender las acciones legales oportunas.
Dormido Y ahí no termina la historia del chaval, porque el vigilante que le persiguió no logró alcanzarle. Tras perderle de vista, activó el protocolo de emergencia mientras el joven seguía caminando dentro del túnel hasta llegar casi a San Mamés. El puesto de control decidió entonces poner en circulación un tren en cada sentido con agentes de la Ertzaintza y empleados de la compañía a bordo. A velocidad muy lenta, rastrearon la zona hasta que encontraron al arrestado "tumbado en la vaguada que separa una vía de otra, aparentemente dormido".
Los agentes descendieron del convoy y procedieron a detener al chaval, que opuso resistencia. El arrestado fue puesto a disposición judicial. Metro Bilbao, por su parte, anunció que ejercerá contra él cuantas acciones legales considere pertinentes, y recordó que el mero hecho de invadir la vía acarrea una multa de 6.000 euros.
Desde Metro Bilbao quisieron agradecer la "actitud cívica de la inmensa mayoría de la clientela, jóvenes incluidos" y "la profesionalidad demostrada, una vez más, del personal del metro y de los er-tzainas" que actuaron en el suceso.

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