lunes, 28 de diciembre de 2009

El corte de Cercanías pasa el test de la vuelta a casa dominical


El dispositivo de 21 autocares logra paliar las molestias en Montcada Bifurcació


Un grupo de viajeros procedentes de Puigcerdà, ayer, en la parada de Montcada Bifurcació. Foto: ferran nadeu
Un grupo de viajeros procedentes de Puigcerdà, ayer, en la parada de Montcada Bifurcació. Foto: ferran nadeu
CARLOS MÁRQUEZ DANIEL
MONTCADA I REIXAC
Los preparativos para la llegada del tren de las 19.31 horas eran propios de una visita de Estado. Seis informadores, media docena de vigilantes de seguridad y 21 autocares estaban listos en la parada de Montcada Bifurcació para recibir a los 600 pasajeros del tren de la línea C-3 procedente de La Tour de Querol, cargado de esquiadores y demás gentes que regresaban a casa tras un fin de semana de descanso en el frío.
El denominador común era la cara de cansancio y las ganas de llegar a casa. El elemento diferenciador era llevar tabla de snowboard, esquís o maleta al uso. Todos, en definitiva, eran un daño colateral del corte de la línea hasta el 3 de enero, tiempo que se aprovechará para colocar la catenaria rígida en el túnel que cruza la Meridiana. A pesar del jaleo y las dudas, el dispositivo funcionó sin más inconveniente que cargar el equipaje en el maletero del autobús, hacer cola para entrar en el vehículo y tardar 15 minutos en alcanzar la parada de Sant Andreu Arenal para proseguir el camino con la línea 1 de metro. La yincana era doble para el joven Andreu, que llevaba dos juegos de esquís y cuatro palos. «Por suerte ya me pasó lo mismo el viernes a la ida y ya venía preparado. Quizás por eso me he tirado todo el camino durmiendo», bromeaba dentro del bus. Menos dócil se presentaba una mujer mayor que, a pesar de conocer el corte, se acordaba de todos y cada uno de los antepasados de los creadores del servicio de Cercanías de Renfe. «Tengo 80 años y con tantas obras, al final van a acabar conmigo», murmuraba, mientras un informador le subía su pequeña maleta al andén.

AMIGOS PREVISORES / Xavi llegaba procedente de Ribes de Freser sobre las 18.30 horas tras un fin de semana de escalada sobre hielo. «De ida tardé más de cuatro horas entre que salí de la plaza de Catalunya y llegué a Ribes, pero bueno, supongo que las obras se tienen que hacer, ¿no?», preguntaba mientras cargaba el material en el autobús. Un grupo de siete amigos llegaba poco después en el bus de Sant Andreu Arenal para coger el tren destino a la montaña. Dani, cargado con dos juegos de esquís, aseguraba que no tenían «ni idea» de las obras de Cercanías, pero añadía que siempre suelen «salir con mucho tiempo de antelación porque nunca se sabe qué puede pasar cuando coges un tren».
Hoy, primer día laborable de este corte por obras, será momento de pasar el segundo test importante cuando a primera hora muchos trabajadores despistados se encuentren con la línea partida. «Hasta ahora ha ido todo muy bien, a pesar del enfado comprensible de algunos viajeros», resumía el informador más veterano de todos. También pasarán examen las líneas C-4 y C-7, cuyos usuarios deben bajar en Montcada i Reixac y seguir su ruta hacia Barcelona con la línea C-2.

No hay comentarios.: