• Los vehículos estacionan en la acera y solo hacen viajes al aeropuerto
• Los taxistas pagan 7 euros a los conserjes por servicio, plus que al final paga el cliente
- Cuatro taxis mal estacionados en la parada ilegal de la confluencia de Pintor Fortuny y Xuclà, el jueves. Foto: DANNY CAMINAL
HELENA LÓPEZ
BARCELONA
En la confluencia entre las calles de Pintor Fortuny y Xuclà, en el Raval, es fácil encontrar cuatro, cinco y hasta seis taxis (mal) estacionados con la luz verde apagada, aunque con su conductor dentro (y solo), como si estuvieran fuera de servicio. Tienen un único objetivo: hacer viajes al aeropuerto. Si un ciudadano de a pie se les acerca y les pide que les lleve a cualquier punto de la ciudad su respuesta es contundente: «No». Solo están ahí para llevar a los turistas alojados en los hoteles de la calle de Pintor Fortuny (y en algún otro de la Rambla, frente al que no pueden aparcar) al aeropuerto.BARCELONA
Ocupan de forma casi permanente el paso de peatones y una zona de carga y descarga, e impiden la circulación fluida, ya que en muchas ocasiones paran en doble fila. «Están ahí todas las mañanas, preparados para cuando los clientes dejan las habitaciones, y se aseguran los viajes pagando siete euros de comisión a los conserjes de los hoteles por viaje, un plus que al final acaba pagando el viajero», explica Josep Maria Herrero, director del Hotel Turín, uno de los cuatro de la calle, quien asegura que hace tiempo que no contrata sus servicios. «Incluso mueven los contenedores de basura para tener más espacio para aparcar», añade.
El gerente del Instituto Metropolitano del Taxi (IMT), Miguel Ángel Martín, admite que el de Pintor Fortuny es «uno de los puntos más negros del taxi en Barcelona», ya que es un lugar en el que se concentran muchos hoteles. «Conocemos el pago de comisiones a los conserjes y el posterior abuso al cobrar las carreras, por eso es un lugar de paso obligado para los inspectores, que acuden a diario», afirma Martín. Quien también pasa a diario por el concurrido enclave es la concejala del distrito, Itziar González, quien en la última audiencia pública explicó que cada día pasa por ahí, cada día ve a este grupo de taxistas y cada día se presenta como concejala y les saca de ahí personalmente.
Según el reglamento, el pago de comisiones por servicios está sancionado con entre 250 y 1.250 euros. «El principal problema, además de la competencia desleal, es que el pago de esa comisión deriva en un cobro abusivo al usuario, que es quien al final acaba pagando ese recargo», apunta Martín. Josep Maria Goñi, presidente de la Federació Catalana del Taxi, apunta que hay taxistas que llegan a pagar hasta 10 euros por servicio a los conserjes.
NUEVA PARADA LEGAL / Para solucionar el problema, el IMT está trabajando con el distrito para instalar una parada «legal» de taxis en dicha calle, tocando a la Rambla. «Lo que todavía tenemos que decidir es en qué acera será», añade el gerente del IMT. El director del Turín coincide con Martín en que esa sería una buena solución.
La Federació Catalana del Taxi pide al IMT más firmeza a la hora de imponer las multas a los infractores («que se lleguen a cobrar», puntualiza Goñi) y que aumente el número de inspectores en plantilla.
OPINION: Esta situación es más antigua que el miccionar de pie, ahora que no se hagan los ignorantes el Institut del Taxi ni los sindicatos, que no vengan con el "yo no sabía nada". Si hasta los clientes habituales de esos hoteles de los alrrededores ya se iban andando hasta las Ramblas a parar un taxi que circulase libre por la zona.
Juanmi

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