JUAN RUIZ SIERRA
MADRID
Renfe salió ayer con un capazo de datos que vienen a probar lo verde que es el ferrocarril. La mayor parte de las conclusiones de la compañía se basan en esta hipótesis: si el próximo año desapareciesen los trenes y todos los que hasta entonces se desplazaban por este medio de transporte tuvieran que hacerlo en avión, coche, moto o autobús, ¿cuánto aumentarían las emisiones de dióxido de carbono en toda España? Según los cálculos de Renfe, 2,5 millones de toneladas, cifra similar a la que genera el consumo energético de ocho millones de habitantes, los mismos que tiene Andalucía. ¿Y si el AVE Madrid-Barcelona no saliese nunca más de ninguna estación? Aquí la compañía ofreció datos del primer año de funcionamiento del tren de alta velocidad: si todos quienes lo usaron en ese tiempo hubiesen recorrido el trayecto por otros medios, se habrían generado 250.000 toneladas más de gases de efecto invernadero, cantidad equivalente a la que produce el consumo eléctrico de una ciudad como Zaragoza.MADRID
Conclusión: «Somos parte de la solución al problema medioambiental», declaró el director general económico de Renfe, Francisco Celso González, durante una presentación que nunca se separó del tono bombástico. Y en el futuro, continuó, la compañía, que es el primer consumidor eléctrico de España, será responsable de un ahorro energético todavía mayor.
De acuerdo con González, en el 2020, gracias a la «progresiva mejora» de su eficiencia energética, los ferrocarriles de Renfe emitirán un 57% menos de dióxido de carbono del que emitían en 1990. Ya el año pasado, el 2008, el 23% de la energía consumida por la compañía provenía de fuentes renovables. El director económico anunció que Renfe prepara un nuevo plan de eficiencia con el que pretende que en el 2011 sus costes energéticos disminuyan en 53 millones de euros y sus emisiones de gases invernadero se reduzcan en 115.000 toneladas.

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