El Govern estudia un cambio de billetes pero sin aumentar el coste público de la red
- Viajeros en una estación de metro, el lunes de la semana pasada. Foto: RICARD CUGAT
BARCELONA
La implantación de nuevas tarifas sociales en el transporte público generó ayer un inusual consenso en el Ayuntamiento de Barcelona. Todos los grupos municipales se pusieron de acuerdo para votar en el pleno de hoy una propuesta de CiU que "insta" a la Entidad Metropolitana del Transporte a crear un billete que amplíe hasta los 12 años la gratuidad que ahora solo tienen los niños menores de 4 años. Junto a esta futura T-Infant también se reclama una adaptación de los abonos T-Familiar y T-Jove, muy poco utilizados, con el fin de incrementar sus ventajas y hacerlos más atractivos.
Las mejoras deberían incluirse en el nuevo contrato programa que negociarán en los próximos meses a través de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) las administraciones que financian el sistema de tarifa integrada: la Generalitat, el Estado y los ayuntamientos del área, encabezados por la capital. Esta iniciativa para favorecer a las familias y a los jóvenes ya fue presentada por el líder de CiU, Xavier Trias, en el pleno de diciembre del 2007 tras haberla incluido en su programa electoral. El consistorio pidió entonces, también por consenso, que el Govern estudiara la propuesta.
El texto que hasta ayer negociaron el gobierno bipartito, PSC e ICV-EUiA, y los grupos de ERC y PP solicita, además, que se inicie una campaña para promover la utilización del transporte público entre los niños y sus familias en los desplazamientos a los centros escolares.
13 MILLONES AL AÑO
La concejala de Seguridad y Movilidad y presidenta de TMB, Assumpta Escarp, explicó que la medida supera a Barcelona, por lo que se debe abordar desde el ámbito metropolitano. Defendió el "carácter educativo" que tendría para los niños recibir una tarjeta personal en su casa y estimó en 13 millones de euros al año la cantidad que dejaría de ingresar la ATM. Escarp reconoció que la T-Familiar actual se debe revisar porque no acaba de funcionar y añadió que los jóvenes reclaman también cambios en la T-Jove para que su vigencia pase de tres meses a uno.
La Conselleria de Política Territorial, que preside la ATM, hace tiempo que estudia la viabilidad de un cambio social de tarifas. El secretario para la Mobilitat, Manel Nadal, ha dicho, sin embargo, que ello no debe aumentar la parte del servicio que cubren las administraciones y que ahora es del 60%, con un total de 590 millones para este año. El 40% restante lo pagan los usuarios. Bajo esta premisa, solo una redistribución de este 40% entre todos los tipos de billetes cubriría las mejoras. La futura apertura de nuevos tramos y líneas de metro incrementará ya de forma notable el coste público de la red, concluye la conselleria.
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