POR DAVID MENAYO
01:20 hora china / 19:20 hora española. Cuando te montas en un taxi, a las tantas de la noche, en Pekín, ciudad tan desconocida como inmensa, y te das cuenta de que el conductor que ha de llevarte a tu destino no tiene ni pajorela idea de inglés, idioma universal, se te cae la cabeza a los pies. Si además el olor del coche es una mezcla de rollito de primavera y cuero viejo, prefieres que te suban los pies a la cabeza a pesar de haberte pateado medio Pekín con un par de buenas deportivas.
Hoy ha sido un duro en la ciudad del sol naciente, uno de esos días en los que parece que hayas desaprovechado las horas en memeces o que las buenas oportunidades que has tenido para nutrirte de esta irrepetible experiencia las has dejado escapar.
Aún así, me autoconvencí para pensar siempre en positivo, nunca negativo, que diría el bueno de Van Gaal, cuya cara he visto reflejado en las últimas horas a más de un chino. Para los que vayan de ventajistas y piensen que todos son iguales he decirles que sí a medias… todos son la mar de educados. Hasta mañana (ming tian jang).
marca
Nota de metrobarna:
El artículo en sí me parece correcto, lo que sucede en Pekín (ahora se dice Beijing, que todo cambia) lo vemos como algo extraordinario para la vida de cualquier occidental, y como algo pintoresco lo tenemos que vislumbrar; pero de ahí a que critique la falta de conocimiento del inglés por parte del taxista que bastante tiene con todos los dialectos del chino y que encima tilde de idioma universal al inglés, hay un abismo que ni la fosa de Las Marianas.
Por cierto, el país del sol naciente es Japón y no China. No le veo futuro a este articulista de Marca.
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